ADIÓS

Adiós
Adiós

Sí, adiós. Sí, no te equivocas, un adiós es sinónimo de despedida. Sinónimo de final, de contraportada, de créditos, de lágrimas y lamentos. Un adiós es principio de tristeza, una simple palabra, significante de que todo acaba. Hablo de la palabra que todo el mundo teme, de unas tristes letras que ofrecen el mayor de los silencios después de ser pronunciadas. Hablo de hasta aquí hemos llegado, de fin de la función, de cierren al salir y gracias por venir.

Adiós sí, adiós. Al decir adiós nos desprendemos de todo aquello que un día vivimos, cerramos la puerta a nuevas vivencias, a nuevos capítulos, a nuevas aventuras de las cuales ya no seremos ni personajes principales ni testigos. Al decir adiós desterramos los recuerdos a tierras a las que nunca volveremos, hacemos con nuestros sentimientos borrón y cuenta nueva. Es una elección que siempre nos trae de cabeza, una idea que no siempre nos parece buena.

Y en lo sentimental, un adiós a tiempo puede ser la mejor declaración de amor que se pueda hacer a una persona. En un adiós desnudamos totalmente nuestro corazón. En un adiós se demuestra, en primer lugar, amor propio y, seguidamente, se le concede a la otra persona la libertad incondicional para volver a ser feliz nuevamente. Con la sinceridad en la mano se devuelve las alas a esas personas que por nosotros morirían, por las que nosotros ya no queremos apostar nada.

Por ello, por muy grande que sea el miedo. Victoria puede ser sinónimo de despedida a tiempo. Por mucho que duela, llega el punto en que el egoísmo juega, donde debemos mirarnos al espejo y reconocernos, ver en ese reflejo aquel que queremos ser.

Por mucho que duela, no todos los vientos son buenos para izar nuestra vela. No todas las mareas nos hacen dueños de islas desiertas.

Por mucho que duela, hay veces que no importa quien gane o pierda la pelea, simplemente una toalla tirada a tiempo puede convertirse en un pañuelo menos donde depositar nuestros lamentos.

Por mucho que duela, hay que aprender a decir adiós. Y el arte de la despedida es un don que se adquiere a base de pensar en dejar de malgastar el tiempo de ese alguien que demasiado nos quiere. De ese alguien obsesionado en darnos una felicidad que no merecemos, de dedicarnos unos te quiero que ya no queremos.

ONE LOVE

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