Aqui estoy

Running
Running

Aqui estoy.

Corriendo por las calles de aquella ciudad perdida, porque sí, así soy yo. Correr me hace pensar, reflexionar, llenar los pulmones de ese oxígeno que, pese a que no deje de respirar, a veces siento que me falta. Sí, en ocasiones necesito esbozar trazos indefinidos sin un destino fijo, porque cuando más me alejo, más me acerco a aquello que de forma enigmática en mi interior esconde. Sin darme cuenta, mi rostro esboza una sonrisa al recordar los errores y los aciertos que hicieron de esta ruleta rusa la versión mejorada de lo que fui. Aquellos momentos en los que las monedas estuvieron en mi contra, y supe darles la vuelta para unir los puntos de aquello que llaman vida.

Constelaciones estelares de sueños conseguidos y fracasos a la vuelta de la esquina.A mi mente todo acude como si del sonido de una alarma de fuego se tratase en busca de un jarro de agua fría. Pienso en aquellos momentos en los que fui incapaz de conjugar el verbo vivir, pues resultaba fácil confundir términos como pasado y presente excusándome en función de aquello que el azar determinaba. Azar, aquel al que ahora sé que cada uno decide cómo será y hacia dónde le llevará. Intento hablar para que me callen aquellas palabras que nunca dije, que me callen, que me besen, que me hablen. He callado tantas veces y me he formateado tantas otras que sería imposible esbozar un borrador de aquello que fui y hoy no soy. Una delimitada barrera a modo de muro de la vergüenza que determine cada uno de mis pasos.

Siento un vacío que se llena a cada paso y semáforo. Entiendo la vida como el tráfico, como calles, como aeropuertos… Entiendo la vida y no soy capaz de aplicarla, pues vivo por vivir y no por sentir. Pues mi mente en gerundios solo entiende de derrape, de derroches y de frustraciones. Hablo callada, beso con la boca extirpada y siento con un agujero negro en lo más hondo de aquello que bombea la sangre en mi interior mientras sigo buscando motivos para seguir viviendo estando muerta.

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