Conversaciones con la almohada…

-¿Sabes? No me hace bien tu compañía-. Dijo en tono molesto, tomando el cigarrillo y la copa de vino.

-¿Por qué? ¿Le extrañas? ¿Aún recuerdas su aroma?-. Preguntó, a modo de respuesta.

-Desde luego, todavía tengo impregnada en mi alma esa suave brisa que dejaba al pasar junto a mí. El olor de la habitación con sus esencias, con sus perfumes, con sus aromas, me sé de memoria cada uno de ellos. No tienes idea de las pulsaciones que me provoca cada que en la calle, alguien que no es ella evoca ese olor que despedía, y cuando parece que estoy por olvidarle, te haces presente en mis noches y la traes de vuelta a mí. Te odio por eso, porque me haces creer que se encuentra aquí. ¿Y tú, la recuerdas?-. Un dejo de tristeza y melancolía le dibujó el rostro.

-Aún tengo su aroma impregnado en mi ser, ese aroma que cada noche hago llegar más allá de tus narices, que se mete a lo más profundo de tu corazón, que estremece tu alma, que llena tu cabeza de recuerdos, de pensamientos, que satura tu memoria hasta que no puedes más y tus sentimientos se desbordan y comienzas a llorar. ¿Y por qué no le pides que regrese?-. Preocupada, preguntó.

-Por la misma razón que no está hoy a mi lado, por la misma razón que un día se ha marchado, por eso mismo no me hace bien tu compañía, porque cada noche me haces extrañarle, me haces, tú sabes, llenarme de melancolía, me llevas al insomnio, me invitas al desvelo, y simplemente me llenas de su recuerdo-.

-¿Y qué harás? ¿Deshacerte de mí?- Preguntó la Almohada, preocupada-.

-Ese es el problema, a día de hoy, ni siquiera eso puedo, eres lo único que me queda de ella, eres lo único que me hace creer que por las noches me abrazará y no lloraré por ella una vez más-…

Tags from the story
, ,
More from Daniel Calao

Una noche de intimidad…

Quiero una noche de intimidad a tu lado, la intimidad de tu...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *