Dando tumbos

Photo by Dawid Zawiła on Unsplash

Empecé a vivir dando tumbos

Jugando con la muerte en cada esquina

Y creé barreras donde antes

Había mares.

 

Empecé a querer saborear la libertad,

Mientras el brillo desaparecía de mis ojos,

La ilusión se convirtió en cenizas,

Y yo en una esclava de mis heridas.

 

Empecé a convertir mis días en lágrimas,

Y mi refugio tenía el nombre de Soledad,

Ella era la única que me entendía,

Pero rompía mis alas para volar.

 

Empecé a cavar mi propia tumba,

Mi cuerpo olvidó el tacto de los abrazos,

Y mis lágrimas provocando goteras,

Que pronto se convirtieron en mareas.

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