Dice que lo tengo todo, pero no tengo palabras

No pasa nada, pero de todo es lo que pasa cuando estamos juntos. Jugamos a dejar los miedos para otro día y a derrapar por el zigzag de la incertidumbre. Enreda los dedos por mi pelo, como si esos nudos bastasen para amarrarse a mi puerto. Baja las manos por mi cuello y, entre sus caricias, puedo distinguir mi nudo en la garganta. Todas las palabras son clave si salen de su boca. El futuro es un enigma y, su cuerpo, el crucigrama donde siempre encuentro todas las respuestas. Su cama es el país de las maravillas, y él es la fantasía. Nos comemos aun sabiendo que tenemos fecha de caducidad. Nuestra hoja de reclamaciones solo lleva escrito “amor”. Dentro de mi mente todas sus frases llevan signo de exclamación. Hace tiempo que sonrío de la misma forma que amo, sin querer. Lo suyo sería que saliéramos a celebrar que lo nuestro es, así, a secas. Digamos que su lengua me lleva por el camino de la amargura. El sonido de las teclas es diferente cuando se entremezcla con latidos. Entonces sé que es a ti a quien escribo. Le pego bocados al mundo cuando tu amor se me atraganta. Nuestras bocas esconden secretos contados a besos. Todavía creo en el poder de la corriente. Y en que hay luz al final de mi túnel si eres tú quien lo atraviesa.

A estas alturas de su amor, hasta el vértigo tiene sentido,
y yo,
no tengo palabras.

More from Mamen Monsoriu

Todo me sabe amargo desde que exprimo mi tiempo para no pensarte

El mundo sin ti es un experimento social en el que exprimo...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *