El soneto de la vida

Va nostalgia recorriendo mis venas,
poso la mirada en un calendario,
ya no guardo juegos en el armario,
mi corazón está albergando penas.
Las horas de parque yacen enfermas,
navegan ilusas por un calvario
hacia un suicidio colectivo diario,
se esfuma su sueño de ser eternas.
Olores de las fragancias de antaño
surcan las oleadas de unos recuerdos
hendidos en la piel en forma de años.
El momento certero de cederlo
se acerca mientras se alcanzan peldaños
en este poema interno escrito en verso.

H.D.

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