Hoy brindo por vosotras

Autora: María Carrasco (@efimera_eme)

Hoy es día de brindis. Y por ello vuelvo a dar cuerda a mi diccionario personal, a esa pequeña parte de mi. A ese lado oscuro que me hace, por momentos, un ser del todo irracional. He aquí mi propuesta. Hoy, hoy brindo por todas vosotras.

Por todos esos “moños” improvisados que hacen envidiar al mejor de los tocados. Por todas esas camisetas “de chico” que os sientan como el más sublime de los vestidos. Por esas caras desnudas de polvos con las que amanecéis, brillando el doble que el mismísimo sol, divina belleza, divina proporción.

Por cada centímetro de vuestro cuerpo, sea terso o en decadencia, sea natural o plástico, sea blanco o negro. Por vuestras sonrisas, consecuencia de miles de accidentes en los puntos más negros de las calzadas de nuestras mentes. Por vuestra forma de querer, hacedora de magia en nuestro corazón.

Por como superáis vuestros complejos, toda esa mierda que la sociedad os mete en la cabeza, mensajes nada sinceros que dibujan, en vuestra preciosa sonrisa, la más cruel de las tristezas. Mujeres del mundo, en vuestros complejos reside el virus de este planeta, sin vuestras sonrisas nada de todo lo que hacemos valdría la pena.

Hoy es momento de levantar las copas hasta el mismísimo cielo y ovacionar vuestra manera de vivir. Luchadoras sin importan el ring, personalidades, en ocasiones bipolares, con un sexto sentido que siempre acaban teniendo la razón. Dueñas de un mundo que se os es robado a golpe de derecho sin ni siquiera recibir un mísero perdón.

Por vosotras, figuras en constante metamorfosis, sufridoras de los peores males que el hombre ha inventado, sin razón, simplemente por que sí. Porque algún descerebrado pensó que ese iba a ser vuestro destino, vuestro último fin. Hoy brindo por vuestro sexo, el mayor premio, más inmerecido, que se nos ha podido galardonar.

Y por todo esto, hoy saco la botella a pasear. Hoy no levanto la voz, pero si que escribo desde el corazón. Quiero ser el primeo que aplauda por vosotras, por lo que habéis conseguido hasta ahora, por todo aquello por lo que lucháis día a día y por todas las proezas que os quedan por lograr.

Simplemente, brindo por vosotras, y si de verdad venís de la costilla de un tal Adán, debo decir que prefiero un plato de costillas que un cerdo sin cocinar.

 

ONE LOVE

 

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