Isla Del Tesoro

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Yo podría ser

la isla donde nunca tuvieras que escribir

la palabra

SOCORRO

Y ser Wilson,

y darte charla,

y dibujar la X sobre tu sonrisa.

 

Podría encontrarte

una botella sin carta encerrada

que beberemos bajo el techo

de cualquier habitación

que soporte el eco

de la noche entre nosotros.

 

Podría darte sed.

Podría sacarte la arena de los bolsillos

y meterla en el reloj.

Y de un beso ponerte en la boca un oasis.

Y buscar el tesoro

por la ruta de tu espalda

partiendo de la punta

de tus pestañas rotas.

 

Podríamos ser Robinsones en apuros,

exiliarnos un viernes

y no regresar de la tierra de los sueños

hasta que el lunes se recupere de la resaca.

 

Empezar a comernos en las Islas Cíes

y terminar en Tarifa.

Y salir tarifando

con el bikini en la mano derecha,

y con mi izquierda sujetarme el pecho

cada vez que te estremezcas.

 

Podría robar una barca,

y llevarte al otro lado del cuento,

y ser la farera que ponga a salvo tus insomnios

y los duerma bajo nuestras goteras.

 

Podría quedarme varada en tu nuez

y acariciarte las escamas

que poco a poco

te van tapando las caricias

que en el pasado te dieron sin ganas.

 

Y podríamos ser simplemente humanos.

Podríamos ser ventana con vistas a la vida,

y perder las dudas en un bar

o dejarnos olvidada la vergüenza en la Luna.

 

Dejar de ser nostalgi-adictos

a no ser que sea el presente

lo que nos estemos perdiendo.

Podríamos volver a ser

náufragos pisando charcos

en vez de ahogarnos

entre golpes y consuelos.

 

Podría sonreír para ti aunque algo me duela.

Podría cargarme la mochila de brújulas

y colocarte el norte donde tú quieras que esté

con tal de que no vuelvas a perderte.

 

Y podría amarrarme a tus cosquillas

con tal de no volver a perderte.

No nos vamos a engañar.

A nadie le gusta perder.

 

Yo podría ser el libro

que te llevaras a una isla desierta.

O la marca del que te hayas dejado a medias.

O la frase que siempre quisiste subrayar.

Yo podría ser la página sin número

y el verso que no te rima.

 

Podríamos ser la noche,

y meternos un gramo de error,

pero del bueno,

y aprender de la ansiedad,

y ponernos ciegos de milagros

y del ciego hacer caso omiso a las suposiciones.

 

Y cuando nos cansemos,

podríamos irnos a cualquier aeropuerto

y hacer escala y emboscada

a la rutina.

 

Yo podría ser la isla

donde dejar pasar de largo los aviones

que con humo escriben la palabra

 

SOS

 

Y cazarte espejismos,

y prestarte mis dos brazos,

y dibujarte la X

sobre cada una de tus heridas.

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