La chica

Photo by Hadis Safari on Unsplash

Eran ojos dulces, sus manos

llenas de roció, su encanto

emergía en su pequeña sonrisa.

Su voz encantaba como los

paraísos ocultos, no podía

decir más que versos, ella

entendía amor a la poesía.

Ella llevaba claridad en su

piel, ardua como el viento

áspero como el mar

encendido en cada caricia

entre los pétalos y tulipanes.

More from Brian Macines

Más allá de versos

Me encontré en un lugar perdido donde el nombre me recordaba a...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *