¡Lárgate de aquí!

Photo by Brandon Wong on Unsplash

Me encontraba caminando, era un día de esos que sientes que tu alma se fue a otro lugar, a otra época, con otra persona…daba pasos sin sentido, como pululando sintiendo el roce de los demás. Caminaba con la mirada perdida, cabizbaja, afligida.

De repente, sin preámbulo alguno, mi corazón comenzó a palpitar, se contraía, se emocionaba con tal fuerza que mi cuerpo vibraba y mi respiración se agitaba. Me quedé perpleja sin poder siquiera explicarme dicho suceso y, como un rayo partiendo un árbol por la mitad, viniste a mi mente y te quedaste como solías hacerlo en mi cama, en mi cuarto, en mi vida.

¡No querías marcharte! Estabas ahí, te sentía vivo, vehemente, efusivo; y antes de darme cuenta, ¡te habías marchado! Como acostumbrabas; sin tapujos, disimulo ni pretexto. Te habías ido; como ayer, como hoy, como siempre.

More from Patsy Huerta

Pronombres personales

Sólo necesitaba un “tú”, un “yo”, un “nosotros”… y a cambio sólo...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *