“Las palabras nos pueden ayudar mucho a crecer y a gestionar nuestras emociones”

Entrevista a Mercè Roura

La Enredadera: Buenas tardes Mercé, un placer para nosotros que haya aceptado nuestra invitación. En primer lugar, para los que no te conozcan, nos gustaría que se definiera:  ¿Quién es Mercè Roura?

Las palabras nos pueden ayudar mucho a crecer y a gestionar nuestras emociones y por eso les doy mucha importancia en mi vida…

Mercè: Qué difícil definirse a uno mismo… Podría decirte que Mercè Roura es periodista, formadora en habilidades sociales, oratoria, lenguaje no verbal y crecimiento personal. Que es autora de dos libros “Amo la Imprudencia de mis palabras” y “Cosas que debí decirte hace cien años” y espero que muchos más… Aunque tal vez, me definiría mejor si te digo que soy una persona inquieta, un poco imprudente, con ganas de aprender más cada día y aportar valor a los demás. Alguien que lleva años conociéndose a sí misma y mirando en su interior. Que está convencida de que las palabras nos puede ayudar mucho a crecer y a gestionar nuestras emociones y por eso les doy mucha importancia en mi vida… Que a veces me siento perdida y tengo mucho miedo, como todos, pero que intento que eso no me haga perder mi esencia, no sólo por mí sino porque soy madre…

L.E.: ¿Por qué cree que es tan importante el mundo del crecimiento personal? ¿Qué le hizo interesarse por el mismo y escribir sobre ello?

Nos estamos dando cuenta por fin de que la felicidad no viene de fuera sino de dentro

Mercè: Creo que estamos despertando como seres humanos… Estamos en un momento donde casi todo es posible haciendo click, menos chasquear los dedos y sentirse bien con uno mismo. Y eso es justo lo que deseamos y soñamos. Nos hemos pasado siglos hablando de culpa, obsesionados con el sufrimiento y el sacrificio, sin responsabilizarnos de quiénes somos y cómo son nuestras vidas (generalizo y eso nunca es acertado, pero me permito la licencia, pido disculpas a medio mundo donde todo es muy complicado) . Nos estamos dando cuenta por fin de que la felicidad no viene de fuera sino de dentro, que no es un chute de nada sino una sensación de paz con uno mismo… Que para ser felices hay que ser responsables y dejar de culpar al mundo y a otros de nuestras penalidades… El mundo no es perfecto, claro, pero nosotros tampoco. Es tan contradictorio como nosotros mismos. Hay situaciones muy duras, pero depende de nosotros cómo mirarlas y qué posición tomar ante ellas… Sé que lo que digo nos puede costar de asumir, yo también he librado batallas contra la vida y contra mí y lo único que he conseguido es más dolor y sufrimiento. Nos han educado para creer que si sufres, tienes premio. Y si sufres, sufres y no te espera más que eso si no eres capaz de decirte a ti mismo que puedes cambiar y preguntarte si esa es la vida que realmente quieres. Las personas están hambrientas de fórmulas mágicas para conseguir una vida sin sufrir, una vida en paz… Y la fórmula está en nosotros, en conocernos, aceptarnos, entendernos y entender a los demás. Parece fácil pero es un trabajo largo, no es un día ni dos, ni un año, sin embargo, aquí sí que hay premio… La recompensa eres tú, en paz.

L.E.: ¿Considera que la sociedad actual está bien educada en el manejo de las emociones? En caso de negativa, ¿a qué cree que se debe esta carencia? ¿qué supone esta falta en el día a día de las personas?

Mercè: Nos educan para esconder nuestras emociones y quién las muestra o es una persona que no sabe gestionar su rabia porque la suelta de forma impulsiva o un friki. Yo me he sentido así mil veces (rabiosa y friki porque siempre he tenido un alma muy guerrera ). Si queremos aprender a sacar lo que guardamos dentro y nos duele o a gestionar nuestra ira y no volcarla en los demás y en nosotros mismos debemos empezar a buscar terapias que nos ayuden. Por suerte, hay muchas. Cuando crecemos somos responsables de nosotros y podemos decidir consultar a buenos profesionales para que nos ayuden y nos den confianza. Sin embargo a veces nos apura hacerlo, cuando en realidad ir a un psicólogo es algo básico y muy saludable.

La sociedad huye de lo que siente y lo oculta, lo disfraza, lo demoniza pero al mismo tiempo cada vez demanda más personas que sepan gestionar sus emociones

Es curioso que la sociedad huye de lo que siente y lo oculta, lo disfraza, lo demoniza pero al mismo tiempo cada vez demanda más personas que sepan gestionar sus emociones y hayan desarrollado su inteligencia emocional. Las empresas lo demandan para gestionar momentos de crisis, liderar equipos, motivar a sus empleados… De todas formas cada uno tiene su aprendizaje y su momento, la vida nos va poniendo delante las pruebas que necesitamos para crecer y si no las superamos nos las vuelven a poner. Nos corresponde a nosotros darnos cuenta de qué significa lo que nos pasa y cómo podemos aprender de ello…

La vida es la gran escuela. Sería maravilloso que los jóvenes pudieran aprender en la escuela y en casa a gestionar sus emociones y mejorar su autoconocimiento, es una asignatura pendiente como sociedad, creo que los resultados serían maravillosos… Sin embargo, todos podemos aportar, primero amándonos a nosotros mismos como merecemos y después, ayudando a quién lo necesite, desde la humildad, con todo el amor posible.

L.E.: Bien es cierto que el pensamiento positivo influye en la calidad de vida de las personas, ¿podría argumentarnos de qué manera? ¿Hasta qué punto es posible una mejora personal y profesional?

Mercè: Voy a decir algo que tal vez genere controversia…

El pensamiento positivo es necesario y tiene maravillosos efectos en nuestra vida pero sin autoconocimiento es muy difícil que veamos resultados

No me lo quiero cargar, yo llevo años en ello y he cambiado mi vida. Sobre todo tiene grandes efectos en nuestra salud, porque somos lo que pensamos y nuestros pensamientos nos cambian. Alguien mucho más conocedor que yo os explicaría que los pensamientos generan emociones y esas emociones a través de los mecanismos de nuestro cerebro crean conexiones neuronales que generan rutinas y hábitos. Cuando nos sentimos mal y no gestionamos esas emociones, adquirimos rutinas de funcionamiento en nuestro cuerpo que nos afectaban negativamente.

Está comprobado que el estrés provoca enfermedades de todo tipo y las sustancias que generamos en nuestro organismo. Cuando estamos asustados ponemos en marcha un mecanismo de supervivencia necesario que, en caso de prolongarse en el tiempo, tiene efectos devastadores. La buena noticia es que si tenemos ese poder, significa que tenemos el poder para hacer todo lo contrario. En este caso, os recomiendo leer y escuchar a Mario Alonso Puig que trata el tema de gestión de emociones de maravilla o leer a Bruce Lipton tratando sobre Epigenética.

El pensamiento positivo funciona pero no es una fórmula mágica.

El pensamiento positivo funciona pero no es una fórmula mágica. Hay que sentirlo y creer en él y eso implica saber quién eres y qué quieres. Si nos sentimos tristes y decidimos no analizar esa tristeza y levantarnos cada mañana y decir que todo va bien, no funcionará. Porque no es cierto. Porque esa tristeza está ahí para ser sentida, analizada con calma, entendida, con distancia… Está ahí para que aprendamos de ella y la aceptemos como parte del proceso. Mientras no hagamos eso, los pensamientos positivos no harán más que hacernos sentir incómodos…

L.E.: ¿Cree que en el autoconocimiento se encuentra la clave de la felicidad?

Mercè: Para todo… Es la clave de todo. Si no te conoces, no puedes entender por qué a veces te sientes tan mal. No puedes comprender a los demás y perdonarles y perdonarte a ti por no ser cómo crees que deberías o cómo crees que otros quieren que seas.

Si no te conoces, no sabes cuál es tu misión en la vida ni qué valor puedes aportar a los demás. Si no te conoces, no te amas ni aceptas y sigues batallando contra ti y contra el mundo en una guerra en la que sólo pierdes tú siempre.

Cuando te conoces y te traicionas, cuando no sigues el camino que crees que es tu camino, no eres feliz.

Si cambiamos nuestra forma de mirarnos a nosotros mismos, cambiamos la forma de mirar al mundo y cambia todo

Conocerse es un camino largo. Creo que dura hasta el minuto antes de irte, aunque va por etapas y supone una gran satisfacción. Es complicado pero apasionante… Esa sensación de estar un día contigo, a solas, y darte cuenta por primera vez que estás bien, que te sientes cómodo y que estás de tu parte… Cuando sientes eso la primera vez después de años de huir de ti y de la soledad… Es enorme, grande, maravillosa… Y miras alrededor y ves que sólo por eso ya miras al mundo de forma distinta porque te sientes reconfortado y ya no te importa qué piensa porque comprendes que a veces las personas con la que te encuentras están tan perdidas como tú… Si cambiamos nuestra forma de mirarnos a nosotros mismos, cambiamos la forma de mirar al mundo y cambia todo.

L.E.: Con sus textos hace reflexionar a miles de personas alentándoles para extraer lo mejor sí mismos, ¿cuál cree que es el principal motivo por el que no lo hacen? (Inseguridad, miedo, falta autoestima, falta de perfeccionamiento de sus habilidades).

Mercè: Hay personas que me dicen que he escrito exactamente sobre lo que les pasa… Es que a todos nos pasa lo mismo, a mí la primera. No sé más que ellos, la verdad. Tengo miedo… Me falta aprender. Todos somos muy parecidos. Sobrellevamos nuestros miedos y nuestro dolor como podemos. Hay quién lo esconde y se amarga. Hay quién lo saca a relucir cada día en forma de queja. Hay quién se aísla… Hay quién se deja pisar porque no se cree merecedor de amor… Hay quién pisa porque tiene tanto miedo a que se descubra que es vulnerable que ataca antes de ser atacado… Ahí andamos todos, intentando amarnos y aceptarnos. Queremos encontrar la paz interior y a veces pensamos que la encontraremos yendo de compras o bebiendo copas… Cosa que no está mal de vez en cuando, pero eso son sólo parches, a veces necesarios porque además de espíritu somos cuerpo… Sin embargo, buscamos fuera lo que llevamos dentro de siempre. La felicidad es contar contigo y creer en ti. Es haberte perdonado y ser o estar en camino de ser esa persona que llevas dentro que sueña con salir. La felicidad es perdón, es responsabilidad sobre tu vida, es amar lo que haces y lo que eres… Y eso está en tu mano siempre.

L.E.: En la sociedad tecnológica en la que vivimos, ¿considera que las nuevas tecnologías facilitan el contacto con las personas o más bien, lo empeoran? ¿podría ponernos algunos ejemplos basados en su experiencia?

El mundo virtual democratiza el éxito.

Mercè: Yo tengo muy buena experiencia en las redes sociales, lo admito. No todas las personas con las que me he cruzado han ido con buenas intenciones, aunque las cuento con los dedos de una mano. Las redes sociales son una revolución si se usan bien. Una fuente de conocimiento inagotable en la que puedes encontrar a grandes personas que comparten contenidos para aportar valor y puedes aprender mucho de ellas. Puedes conectar con personas del otro lado del mundo, hacer negocios con ellas, amistad, compartir contenido…. Y algo muy grande, puedes aportar valor tú. El mundo virtual democratiza el éxito. Cualquier persona con ganas, talento y un canal youtube, un blog o una cuenta de Twitter puede darse a conocer y llegar a crear contenido muy valioso y despuntar… En las redes brilla quién aporta valor y eso está al alcance de todos…

Yo publiqué gracias a mi blog y aún me queda mucho por aprender.

En las redes hay mucho talento real y valor, también hay farsa y mediocridad pero hay que aprender de ello también. A menudo, los que nos quieren aplastar, nos ayudan a crecer y nos hacen subir algunos peldaños en nuestra evolución personal.

L.E.: ¿Qué consejo le daría a los jóvenes que comienzan a interesarse por el mundo del crecimiento personal? ¿A qué autores recomendaría para formarse en este campo?

Mercè: No soy nadie para dar consejos, les hablaría de cómo ha cambiado mi vida… Les diría que se metan en ello con calma pero de lleno… Que la vida ya les indicará por dónde ir y qué aprender.

Les recomendaría a muchos autores. Les diría que lean a Sergio Fernández, a Raimon Samsó, a Joe Dispenza, a Borja Vilaseca, a Javier Iriondo, a Mario Alonso Puig… Hay muchos grandes autores que aportan. Los citados tienen conferencias colgadas en Youtube que podemos ver cuando queramos y que nos ayudan mucho a entendernos y aportan conocimiento.

Por alguna razón, algo en mí me decía que mi dolor físico tenía que ver con la forma en la que yo veía la vida, cómo me relacionaba con los demás y sobre todo conmigo misma.

Yo empecé en esto un día, cuando me sentía muy mal, física y anímicamente, hablo de hace años. Por alguna razón, algo en mí me decía que mi dolor físico tenía que ver con la forma en la que yo veía la vida, cómo me relacionaba con los demás y sobre todo conmigo misma. Y siempre que buscas respuestas, llegan a ti. Me llegó una mañana de domingo, hablando con alguien que me dijo “yo estaba como tú y me ayudó mucho este libro” y sacó de su bolsa un libro de Louise. L. Hay “Usted puede sanar su vida”. Allí empezó todo… Aquel libro hablaba de mí, sin decir mi nombre, claro… Este libro habla de todos nosotros.

L.E.: Muchas gracias por su colaboración, Mercè. Esperamos que la entrevista haya sido de su agrado.

Mercè: Gracias a vosotros por compartir.

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