Nuestro banco

Desconozco si a ti

también te buscará

el recuerdo en un parque

cuando abrazados

a la vista del sol,

al tacto de la noche

tan solo se escuchaba

el silencio de nuestros labios,

el murmullo de mis yemas

rozando tu cuello

o las palabras de tu pelo

acariciando mi rostro.

***

Tal vez hayas olvidado

aquel banco

donde nunca hacía frío

y el otoño

vestido de primavera

daba paso a un invierno

bañado en colores de verano.

***

Puede que tan solo mi alma

recuerde aquel banco que se unía

a la fiesta de nuestros besos

sin pedir nada a cambio

y dándonos la vida.

***

Hoy, la nostalgia

me ha traído hasta él,

me he acercado

hasta sus huesos,

he escuchado sus lamentos

y me ha confesado

entre sollozos

que ya no se siente banco,

que desde la última vez

ha ido acumulando penas,

que ya no anhela tardes enteras

donde el reloj corría,

que detesta al mundo

y es más arisco,

que desprecia la compañía

y el sonido de la gente,

que te añora a cada instante

y nada ese vacío llena.

***

Y aquí, hablando con nuestro banco

me ha gritado al oído

que tan solo yo

recuerdo aquellos días

y que soy yo

quien ha confesado su melancolía.

***

Dime, ¿es cierto?,

¿has olvidado nuestro banco?

 

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