Piénsate esclavo

Esclavitud
Esclavitud

La historia escrita nos cuenta la existencia pasada de esclavos con corazón libre. La historia que hoy escribimos contará la existencia de esclavos creyéndose libres.

Ya se narra que «quien fracasa en la sociedad neoliberal del rendimiento se hace responsable a sí mismo y se avergüenza, en lugar de poner en duda a la sociedad o al sistema. En esto consiste la inteligencia del régimen neoliberal. Dirigiendo la agresividad hacia sí mismo el explotado no se convierte en revolucionario, sino en depresivo.»

Funcionamos con automatismo en nuestro mundo de esclavitud integral donde nos auto explotamos de forma voluntaria. Creemos vivir una vida elegida donde las necesidades creadas son las dueñas de nuestro día a día.

Alardeamos de amar a nuestros seres queridos cuando la posesión es el acto que utilizamos. El pensamiento de libertad nos aparece dibujado en forma de letras mensuales y modas que descienden de las élites.

Somos trabajadores a jornada completa para sobrevivir en nuestra libertad inventada. Si todavía te crees libre, identifícate como esclavo integral y comienza a vivir.

La mayoría de los seres humanos gastamos nuestro tiempo en trabajos que no nos gustan, o que incluso odiamos, con la única finalidad de obtener un dinero sin valor mientras perdemos lo que más valor tiene, nuestro tiempo. Después, usamos nuestro tiempo, en forma de dinero, para adquirir objetos materiales que nos han vendido como necesarios y así conseguimos la aceptación de la sociedad, pero en realidad lo que ha sucedido es que el tiempo que pasaste trabajando no lo disfrutaste con tu hijo o hija, con tu novia o novio, con tu esposo o esposa, con tu padre o madre, con tu abuela o abuelo, con tu amigo o amiga, y ahora ya no volverá a tu presente ese tiempo. Deseamos poseer tantas cosas y despreciamos lo único que nos pertenece.

Lo más triste de nuestra esclavitud integral es que no nos damos cuenta de que existe, pensamos que somos libres y que en nuestra vida no hay esclavitud y aquí radica la gran diferencia de los esclavos del pasado y los actuales, ellos sabían que eran esclavos y de esa forma su corazón era libre, nosotros nos pensamos libres y tenemos el corazón esclavizado.

Hemos crecido pensando que sin dinero no podemos hacer nada, que es necesario para cualquier cosa y eso hace que ni tan siquiera pensemos en alternativas factibles. Nos hacen interiorizar que la incertidumbre es mala para asaltar a nuestros miedos y eso nos hace volver a la caverna. Agachamos la cabeza ante injusticias pensando que son lejanas y lentamente nos empapamos en el sudor de la indiferencia. Asumimos como lógica la razón que nos administran en pequeñas dosis y pensamos que la locura es el germen a despreciar.

Preguntémonos si nuestra vida se basa en el trabajo, que no oficio; en el pago de la hipoteca sobrevalorada; en la necesidad de obtener un trozo de tela, el mejor coche, o el móvil de última generación; en la apariencia. Preguntémonos si pasamos todo el tiempo que deseamos con nuestros seres queridos; si amamos todo lo que hacemos; si vivimos con una sonrisa.

Pregúntate si sobrevives o vives. Pregúntate si tu tiempo te pertenece. Pregúntate de quién es tu vida.

Para más información consulte a Emilio carrillo, Byung-chul Han o José Mujica.

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1 Comment

  • Hola Hector,

    tienes una razón apabullante. Pero estamos tan inmersos es esta realidad que a veces parece casi imposible salir y que cualquier pequeño paso que das es otra estratagema del sistema para “creer que eres libre”. De todas formas considero que el primer paso es ser consciente y tu post espero ayude a despertar mentes adormecidas. Gracias!

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