Se hizo la noche

Photo by Nathan Anderson on Unsplash
Photo by Nathan Anderson on Unsplash

Oscuridad, madrugada. Que vuelva antes de las cuatro, que no hable con desconocidos, que coja un taxi y que, sobre todo, el primero de mis contactos sea el número de la policía que no va a pasar nada, pero por si acaso. ¡Cuenta ovejitas! Una, dos… Donde caben dos caben tres, ¿no crees? Tres. Así podría seguir contando una y otra vez, sin parar, hasta echar cuentas de menos o, bueno,quizás, de más. Que cuando me pides que me calle yo hablo mucho más, pero por los codos no, por la boca y de eso tú sabes más. Tú te ríes, mueves la cabeza y te preguntas a qué se referían con aquello del sexo débil porque no me debieron conocer, a mí y a mi alergia a los prejuicios. Que ni playa ni montaña, ni sol ni lluvia, ni blanco ni negro… que yo de esas cosas no entiendo, yo soy más de ti y de mi forma de verte a través de ti. Marcha atrás, pero no dentro de mí, sino en sus ganas de cortarnos las alas, pero ahora y aquí, ni un te pillo ni aquí te mato, que lo único que quiero es borrar las huellas de tu piel beso tras beso, palmo tras palmo. Se hizo la noche y tú me (re)haces a mí. Cuatro, cinco, seis…que no debería sentir que me juego la vida a cada parada de metro, que no debería sentir que en cualquier momento alguien decidirá arruinarme la vida al no considerar aquello que quiero o lo que no. Deja de asustarme y permíteme disfrutar, querida oscuridad, querida madrugada. Siete, ocho…

More from Estela Tarrazona

Gran Vía

Me gustaría poder contar Cuántas miradas Se cruzan con la mía En...
Read More

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *