Sé un picasso

Se un picasso
Se un picasso

Leonardo Da Vinci decía que la sabiduría nace de la experiencia.

A veces el camino de la experiencia no es agradable. Pero para ser un poquito más sabios necesitamos cicatrices en la piel. Y en el corazón.

Los seres humanos estamos programados para aprender de los errores, más que de los aciertos. Parece ser que cuando nos equivocamos, nuestro cerebro establece una pauta de alerta que activa otras vías de conocimiento, otra manera para solucionar las dificultades.

El error es el primer paso de la búsqueda, la materia prima del aprendizaje que nos lleva a nuevas maneras de evolución.

En una época en la que parece que no tenemos que equivocarnos, en la que tenemos que ser resolutivos y prácticos a la primera, vengo a decirte que te equivoques, que cometas errores, que te permitas la tristeza primera de darte cuenta que no eres perfecto. Ni quieres serlo.

La palabra error viene del latín y significa vagar. El origen de las palabras nos viene a decir que se construyeron con unos fines muy diferentes a los que le damos hoy en día.
Vagar con nuestro pensamiento es una fuente de creatividad. Aquí comienza el primer paso del camino mágico de la equivocación y todo lo que nos trae. Si en lugar de quedarnos castigándonos por haber fallado transformamos ese sentimiento de descoloque en el origen del estímulo creativo, aparece el arte.

Y si, todos tenemos ese germen para crear, transformar y emocionar.

Y no, nunca es tarde para llevarlo a cabo.

Que se lo digan a Shostakovich, que transformó su tristeza en la triste pero maravillosa sinfonía número 5, a Picasso, que venció sus miedos y frustraciones en su periodo azul pintando cuadros que lloraban, y a todos los poetas que han mutado sus errores, en los mejores poemas que se han escrito nunca.

El error siempre te va a dar la oportunidad de que des la mejor versión de ti mismo, que observes como eres capaz de aprender de él y no solo eso, que puedas vivir la catarsis que supone el momento de lucidez creativa que te ofrece.

Si en el colegio nos hubieran dicho que dudar de nuestras certezas impulsa nuestra capacidad de asombro y nuestra curiosidad, en lugar de culparnos y castigarnos por los errores, nos hubiéramos equivocado con más alegría, conscientes de que, no solo aprendemos de la situación en sí, sino de nosotros mismos.

Disfruta del placer de perderte, de confundirte, de estar a oscuras, es el primer paso para encontrarte, hallar nuevos puntos de vista y disfrutar de la luz.

Quien comete errores está transformándose y transformando su mundo.
Ya sabes, si te equivocas, estas dándote la posibilidad de crear algo nuevo y mágico.
Exactamente igual que tú.

More from Mar Llavador

Mar Martínez nos presenta su nuevo libro: “Desplazamiento hacia el rojo”

Desde laEnredadera.io queremos apoyar a nuestros colaboradores y darles la mayor difusión...
Read More

1 Comment

  • Una vez más te has superado Mareta! De los errores se aprende, aunque a veces tengamos que tropezar varias veces con la misma piedra para llegar a comprender cómo evitarla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *