Que te besen con los ojos cerrados

Que te besen con los ojos cerrados

Puede que llegue tarde, puede que suene típico y puede que haya alguien que me tache de repetitivo. Pero hoy vengo a hacer mi lista de deseos para este año que recién ha comenzado. Y sí, deseo, deseo y deseo. Deseo con todas mis fuerzas que este año, sea tu año. Que tu lista de propósitos sea menor que la de tus deseos. Porque los propósitos, tarde o temprano acaban chapoteando en el mar del nunca ocurrirá. Mientras que los deseos siguen con nosotros aguardando el momento de vestirse de realidad.

Por ello, primero deseo que te quiten aquello que no bailaste el año pasado. Deseo que llamen a tu puerta, y que después del primer hola, la ilusión dibuje en tu cara una sonrisa de oreja a oreja. Deseo que cada mañana, al abrir el rabillo del ojo, te encuentres con un corazón observándote mientras duermes. Que su olor te despierte con la misma energía que el del café. Que encuentres ese sol que te ilumine cada lunes.

Deseo que te besen con los ojos cerrados. Que dibujen en tus labios un garabato de los que te rozan el alma, de esos que te dejan muriendo entre suspiros, de esos que te hacen sudar por mucho que apriete frio.  Deseo que te quieran a la cara, que te tumben en la cama y que, con un abanico repleto de trucos, te presenten de primera mano aquello que llamamos magia.

Deseo con todas mis fuerzas que sueñes, que vueles rumbo hacia las nubes, hasta que el oxigeno nuble tu mente, y que compruebes lo pequeño que es el mundo si lo miras con los ojos que se merece. Y que sueñen contigo, a tu lado. Que te cojan de la mano y que brinden por ti hasta lo más alto. Que te hagan surcar los mares desde un rinconcito del sofá, que te demuestren que cualquier lugar del planeta está a tu alcance y que en ninguno de ellos conocerás la soledad.

Deseo que recompongan aquello que en tu pasado alguien destruyó, que un nuevo caos reponga el orden que ese alguien manipuló. Que aquellas trizas que quedaron de tu corazón vuelvan a latir, y que la persona responsable de ello se convierta en la razón de tu existir. Deseo que tu vida vuelva a cobrar sentido si en hubo un tiempo en el que lo perdió, que pases miles de noches entre copas de buen vino y un verdadero amor.

Y aquí finaliza mi lista, yo ya he deseado. Ahora es tu turno, turno de creer en los milagros. De creer en que el amar nunca es en vano. Es tu momento, momento de vivir sin que hubiera mañana, de sentir como si el mundo se acabara, de soñar más allá de donde finaliza tu almohada. Y aunque las guerras, crisis y destrucción sean los platos del día, que nadie te robe el sueño de encontrar el amor de tu vida.

ONE LOVE

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